22 febrero 2018
Dieta equilibrada - magnesio

El magnesio y sus beneficios | Hospital Delfos

El magnesio y sus beneficios

El magnesio (representado frecuentemente con su símbolo Mg) es uno de los minerales que están más presentes en nuestro organismo. En la actualidad, medir su cantidad exacta en el cuerpo humano supone grandes dificultades y altos costes, pero sabemos que lo podemos encontrar en más de 300 enzimas diferentes de nuestro organismo para llegar a una cantidad aproximada de 24 gramos en cada persona. Estas cifras sitúan al magnesio como el segundo electrólito más importante en el cuerpo humano, sólo por detrás del potasio.

Déficit o exceso de magnesio

Sin embargo, a pesar de ser tan fundamental no goza de la popularidad ni las atenciones de otros componentes también claves como el hierro o el calcio, lo que nos lleva muchas veces a descuidar su presencia. Como resultado, numerosas personas tienen problemas derivados del déficit o del exceso de magnesio y ni siquiera saben que ésta es la causa.

¿Cuáles son sus beneficios?

Pero centrándonos en los múltiples beneficios que trae consigo la existencia de este mineral en nuestro organismo, podríamos citar las siguientes:

  • Con la ayuda del calcio y el fósforo, contribuye a la formación y fortalecimiento de huesos y piezas dentales.
  • Favorece que el calcio se instale en los huesos.
  • Tiene influencia en procesos tan fundamentales como la síntesis de proteínas y ácidos nucleicos, en la generación y transmisión del impulso nervioso o en la contracción muscular y cardíaca.
  • Contribuye a la conservación de la memoria.
  • Refuerza al sistema inmunitario.
  • Están demostrados sus efectos sedativos y sus poderes contra el estrés.

También hay que destacar que, aunque estén más que comprobados sus enormes efectos positivos, la presencia excesiva de magnesio en el cuerpo puede ser también fuente de complicaciones en nuestra salud. Los casos más frecuentes suelen estar relacionados con el consumo de suplementos ricos en este mineral, siendo este problema más pronunciado en personas que sufren de enfermedades del riñón. Otros problemas que puede provocar un exceso de magnesio son diarrea, tensión baja y debilidad muscular, entre otros.

Un consejo: sigue una dieta equilibrada

Es por ello que debemos cuidar que nuestra dieta sea equilibrada, prestando especial atención a los productos que nos aportan una mayor dosis de magnesio. Entre ellos se encuentran sobre todo frutos secos y cereales.

Frutos secos y cereales

  • Salvado de trigo (400 mg de magnesio por cada 100 g)
  • Germen de trigo (300 mg)
  • Almendras (240 mg)
  • Anacardos (220 mg).
  • Etc.

En menor medida y fuera de este grupo de alimentos, encontramos otros productos vegetales con gran riqueza en magnesio.

Vegetales

  • Espinacas
  • Judías
  • Patatas
  • Etc.

También encontramos algunos alimentos de origen animal como las gambas o el salmón. Tampoco podemos olvidarnos del agua mineral, que dependiendo del caso puede llegar a tener hasta 80 mg por litro.

20 febrero 2018
Cefalea primaria

¿Te duele la cabeza al hacer ejercicio? | Hospital Delfos

Dolor de cabeza al hacer ejercicio

Hay pocas cosas en la vida que sean más saludables que ejercitar el cuerpo. Los beneficios en cuanto a forma física, elasticidad, resistencia, tono muscular, peso corporal, etc. son más que evidentes cuando incluimos el ejercicio entre nuestra rutina diaria, pero no termina ahí. Hacer ejercicio también tiene efectos positivos en el ámbito psicológico: está demostrado que la práctica de actividad física hace que aumente la autoestima y se reduzcan los niveles de depresión, agresividad y estrés.

Aparentemente, todo son ventajas. Sin embargo, desafortunadamente, existe un porcentaje importante de la población a la que la práctica de ejercicio físico le provoca un efecto negativo:   dolor de cabeza o cefalea.

Cefalea primaria por esfuerzo físico

Esta patología es conocida con el nombre de cefalea primaria por esfuerzo físico. La padecen algunas personas desde que nacen, por lo que no suelen influir en la aparición factores como la frecuencia con la que el individuo practique actividad física o el tipo de esfuerzo realizado. Se trata de un tipo de cefalea de carácter bilateral y su cuadro clínico es muy parecido al de la migraña, con aparición de cierto grado de fotofobia, fonofobia y náuseas que pueden dar lugar a vómitos. El dolor aparece cuando el esfuerzo es más intenso y, si bien tiende a desaparecer cuando detenemos la práctica del ejercicio, sus efectos pueden prolongarse hasta unas horas después.

Los casos en los que se da esta clase de cefalea son primarios en aproximadamente cuatro de cada cinco personas, pero se dan casos en los que la causa directa es algún tipo de lesión intracraneal. Para descartar este caso extremo, lo más recomendable es acudir a un especialista y llevar a cabo un Tratamiento de Neuroimagen.

Este dolor de cabeza relacionado con la actividad física en muchos casos termina desembocando en el abandono de la práctica deportiva, ya que como hemos visto, no existe un tratamiento que solucione el problema. A pesar de ello, existe una serie de consejos que siempre van a conseguir aliviar y atenuar las molestias.

Recomendaciones para atenuar los síntomas

A continuación podemos observar algunos de los consejos que nos pueden ayudar a aliviar las molestias de la Cefalea primaria: 

  • Mantenerse perfectamente hidratado en todo momento
  • No practicar ningún deporte con el estómago vacío ni tampoco demasiado lleno
  • Evitar las altas temperaturas
  • Saber en qué momento debemos detener el ejercicio.
15 febrero 2018
15 febrero delfos

El tratamiento con oxígeno hiperbárico | Hospital Delfos

El tratamiento con oxígeno hiperbárico

De entre todas las innovaciones tecnológicas que se están introduciendo en el campo de la medicina, hay una de ellas cuyo uso se viene popularizando en los últimos años. Cada vez es más común oír hablar del Oxígeno hiperbárico.

Hace unos años, comenzaron a aparecer noticias acerca de deportistas profesionales de primer nivel que se recuperaban de sus lesiones introduciéndose en un cabina llamado cámara hiperbárica. Con el tiempo, el método se ha ido popularizando y cada vez son más las personas que recurren a este sistema como medida para recuperación de muy diversas patologías. Sin embargo, a día de hoy sigue existiendo una gran parte de la población que sigue torciendo el gesto cuando se le menciona dicho sistema, y eso es lo que debemos tratar de solucionar.

¿Qué es la Medicina Hiperbárica?

Así pues, ¿qué es exactamente este tratamiento? ¿En qué consiste la aplicación de oxígeno hiperbárico? Pues bien, hablamos de un método no invasivo mediante el cual el paciente se introduce en una cámara dotada de una presión de 1.45 atmósferas (un 45 % superior a la presión atmosférica normal), en la que recibe a través de una mascarilla con reservorio el oxígeno, concentrado al 98%. Esto provoca que a la sangre llegue una cantidad mucho mayor de oxígeno de la habitual, con lo que en los tejidos del cuerpo se produce una hiperoxia, que no es sino un aumento significativo de los niveles de oxígeno. Como podemos imaginar, esta inyección de oxígeno se traduce en una recuperación más rápida de cualquier lesión producida en músculos o tendones gracias a la aceleración de la regeneración, entre otros muchos beneficios.

¿Qué patologías se tratan con el Oxígeno Hiperbárico?

En función de la dolencia del paciente, se requerirán más o menos sesiones, que tendrán una duración de entre 60 y 90 minutos. Las patologías que se tratan con más frecuencia mediante el uso de una cámara hiperbárica son:

  •  Heridas en extremidades que no acaban de curarse.
  • Necrosis en tejidos musculares o cutáneos, debida a la radiación.
  • Tratamientos post – oncológicos.
  • Necrosis ósea.
  • Envenenamiento por inhalación de monóxido de carbono.
  • Lesiones traumáticas agudas.
  • Gangrena en partes concretas del cuerpo.
  • Quemaduras graves.
  • Fibromialgia y Fatiga Crónica.
  • Neurología infantil, TGD y Autismo.
  • Migrañas y Cefaleas.

Conviene, pues, que cada vez más gente conozca un recurso médico que año tras año está demostrando una gran efectividad. El paciente debe perder el miedo a someterse a un tratamiento que puede llegar a parecer aparatoso pero que en ningún caso supone un peligro para su integridad y cuyos resultados han sido demostrados científicamente.

8 febrero 2018
Asma - Factores de riesgo

La necesidad de controlar el asma | Hospital Delfos

La necesidad de controlar el asma

Todos conocemos a alguien cercano o hemos oído hablar de alguna persona asmática que ha necesitado un inhalador porque se estaba quedando sin aire.

El asma es una enfermedad que está presente en el 10,3% de la población española y que en el mundo llega a afectar a unos 235 millones de personas. Además, la Organización Mundial de la Salud ha aclarado que no se trata de un problema que afecte a los países más desarrollados, sino que se da en todas las zonas del mundo sin importar su nivel económico. Un dato que contrasta con la extendida creencia de que es en países más industrializados donde más probabilidades hay de tener asma por causas como la contaminación, el sedentarismo o el tabaquismo.

¿Cuáles son los síntomas del asma?

Sabemos cuáles son los síntomas del asma: Sibilancias , disnea o sensación de falta de aire progresiva tos, molestias intercostales, que pueden desencadenas hacia una Insuficiencia Respiratoria Aguda potencialmente grave.

Las manifestaciones del asma se dan en respuesta a numerosos estímulos desencadenantes tanto endógenos (internos a la persona , asma intrínseca), como exógenos (del ambiente, asma extrínseca). Entre estos estímulos desencadenantes está la, los más frecuentes son:

  • Caspa o sensibilidad al pelo de animales como gatos o perros.
  • Ácaros del polvo.
  • Cambios en el clima.
  • Presencia en el aire de químicos, así como de polen o humo.
  • Infecciones respiratorias, resfriados.
  • Algunos medicamentos como el ácido acetilsalicílico.
  • Estrés.
  • Práctica excesiva de ejercicio.
  • Alergias multifactoriales

Además, hay que destacar que en las últimas décadas se ha avanzado mucho en su tratamiento y hoy en día es posible ser asmático y llevar una vida completamente normal, siempre y cuando se sigan correctamente las indicaciones médicas.

Y es aquí donde hayamos el principal problema. Está demostrado que un enorme porcentaje de enfermos de asma (cerca del 50%, según algunas fuentes) no cumple con el tratamiento asignado por los profesionales sanitarios.

Debemos ser rigurosos

Tal y como anuncia la OMS, “el asma se puede controlar con un tratamiento adecuado, gracias al cual los pacientes pueden disfrutar de una buena calidad de vida. El tratamiento farmacológico no es la única forma de controlar el asma. También es importante que se eviten los factores de riesgo.

A pesar de que el asma no presente los mismos índices de mortalidad que la enfermedad pulmonar obstructiva crónica u otras enfermedades crónicas, es cierto que puede ser mortal si no se utilizan los medicamentos adecuados o no se cumple el tratamiento prescrito”.

6 febrero 2018
Dieta Saludable

La importancia de la alimentación durante el ingreso | Hospital Delfos

La importancia de la alimentación durante el ingreso

Unas de las frases más comunes que hemos escuchado a lo largo de los años es la de “no hay nada peor que la comida de los hospitales”. Pues bien, esto no debería ser así. Y es que, si el papel de una buena alimentación ya es clave en condiciones normales, cuando, desafortunadamente, nos encontramos ingresados en un hospital, esa importancia se torna vital.

Sin embargo, también debemos tener en cuenta que esa mala fama se debe más a las dietas que se ofrecían en tiempos pasado.

La atención que se le presta a este aspecto, antes olvidado, es hoy infinitamente mayor, y no es extraño encontrar excelentes equipos de cocina en cualquier hospital.

En cualquier caso, resulta inevitable mencionar que hay aspectos que complican sobremanera la opinión final que tendrá el paciente acerca de su alimentación durante el ingreso. Obviamente, un hospital no es el lugar más agradable para comer o cenar, además de que interviene el factor emocional por el mero hecho de permanecer ingresado.

A esta situación hay que sumarle unos horarios que no suelen coincidir con los que sigue el paciente, sino que éstos son más tempranos. Estos factores, sumados a una elección de las comidas que suele ser limitada, acaban siendo definitivos a la hora de emitir una opinión negativa sobre la alimentación en este tipo de centros.

Otros de los factores que interceden de forma directa en la valoración de un paciente es el tipo de alimentos. La organolepsia es un factor individual y difícil de generalizar, por lo que supone una enorme dificultad ofrecer un menú al gusto de todos.

Tampoco resulta sencillo adaptar el menú a cada patología, ya que existen casos en los que el paciente puede sufrir una pérdida del apetito o bien dificultades en la ingesta (masticación, deglución, digestión, absorción o excreción).

También las pruebas diagnósticas que puedan realizarse durante el período de ingreso interfieren de forma negativa en el ritmo alimentario habitual del paciente.

Pero… ¿hasta qué punto llega a influir en el paciente el hecho de recibir una correcta alimentación durante su ingreso?

 ¿Es importante el factor nutricional en la estancia hospitalaria?

Desde luego. La mejoría o el empeoramiento de muchas patologías dependen directamente de cómo se esté alimentando al enfermo. Es por ello por lo que los hospitales ponen cada vez mayor interés en elaborar dietas personalizadas para cada tipo de dolencia. Así como en aumentar el abanico de posibilidades de los alimentos de calidad que se le ofrecen al paciente, de manera que cada uno de ellos pueda recibir lo que más favorezca a su recuperación.

Actualmente la mayor parte de los hospitales cuentan con equipos de cocina profesionales y personal especializado, además de contar con el apoyo y colaboración, en algunos casos, de un equipo de nutricionistas expertos que evalúan, adaptan e individualizan las pautas alimentarias.

En resumen, el conjunto de la evolución de estos elementos busca mejorar la experiencia del paciente en el hospital y está logrando dejar atrás la clásica y desfavorable frase que todos hemos repetido alguna vez.

4 diciembre 2017

El error de diagnosticarse por Internet | Hospital Delfos

El error de diagnosticarse por Internet

La fiabilidad de esos datos nunca se va a acercar a la que vamos a encontrar estando cara a cara con un facultativo

Internet es maravilloso. Sin duda uno de los más significativos avances de la historia del ser humano. La red global nos pone en la mano posibilidades que hace unas décadas ni siquiera éramos capaces de imaginar. Pero en nosotros queda ya convertir sus virtudes en facilidades o hacer un mal uso de ella.

Una de esas equivocaciones más importantes y frecuentes tiene que ver con la salud.

La secuencia es sencilla: sentimos un malestar o un dolor, vamos directamente al ordenador y buscamos a qué se puede deber. Un comportamiento lógico, muy humano, pero que puede salirnos muy caro si tomamos como ciencia algo que dista mucho de serlo o, sobre todo, si pretendemos que esa información que hemos encontrado en la red sea sustitutiva de la que nos puede dar un profesional médico.

Son muchos los motivos que hacen que sea un gran error buscar un diagnóstico de lo que nos pasa en una pantalla y no en una consulta médica.

 Aquí vamos a hablar de los errores más importantes.

En primer lugar, debemos tener siempre claro que cualquier cosa que encontremos por Internet serán casos que les han ocurrido a otros, no a nosotros. Las experiencias de los demás pueden servir para aproximarnos de alguna forma a la naturaleza de nuestra dolencia, pero la fiabilidad de esos datos nunca se va a acercar a la que vamos a encontrar estando cara a cara con un facultativo que nos va a preguntar directa y personalmente sobre nuestros síntomas, nuestro grado de dolor o de malestar, nuestras sensaciones personales. Él es quien va a saber interpretar perfectamente nuestra situación y quien va a poder darnos un diagnóstico y un posterior tratamiento personalizado.

Además, entrando en la web podemos encontrar muchas cosas, pero jamás vamos a poder beneficiarnos de algo tan imprescindible como la exploración física. Cuando sentimos un dolor en el cuerpo o cualquier otro síntoma, es de mayor utilidad que un médico nos explore durante unos minutos que todo el conjunto de artículos y de testimonios que podamos encontrar online.

También hay una obviedad que muchas veces estamos perdiendo de vista, y es que en internet siempre van a ser mayoría los casos graves. Si por ejemplo nos hemos despertado con un dolor en el pecho y buscamos información sobre ello, vamos a encontrar decenas de personas hablando de posibles problemas respiratorios, fracturas costales, de neumotórax… porque ésos son los diagnósticos que destacan y en los que podemos cometer el error de centrar nuestra atención. La realidad es que muy probablemente sea sólo consecuencia de algo tan normal como una mala postura al dormir, pero eso apenas ocupa páginas en ninguna web.

Por tanto, seamos inteligentes. Es indudable el poder de lo inmediato, pero no caigamos en el error de quedarnos sólo con eso y de darle a cualquier cosa que encontremos por internet el valor de un diagnóstico médico personalizado.

30 noviembre 2017

El Ictus | Hospital Delfos

Diseño Ictus BlogDe entre todas las causas de discapacidad, el famoso ictus es una de las más frecuentes. No en vano lidera la lista de motivos de mortalidad femenina y también es de los más repetidos en el caso de los hombres, algo que llega a ser comprensible si nos apuntamos este dato: en España se sufre un ictus cada seis minutos.

 ¿Sabemos en qué consiste el ictus?

El ictus es una afección cerebral que se produce en las paredes de las arterias que se comunican con el cerebro y sus zonas próximas, como el tronco del cerebro o el cerebelo. Generalmente ha sido siempre relacionado con personas longevas, pero en los últimos tiempos se están encontrando cada vez más casos en jóvenes, con lo que el rango de edad es hoy por hoy muy amplio.

A grandes rasgos, podemos establecer una clasificación en la que destacan dos tipos de ictus: los isquémicos y los hemorrágicos.

Los ictus isquémicos son los que se dan en la inmensa mayoría de los casos (entre ocho y nueve de cada diez episodios de ictus), y se originan cuando una arteria sufre oclusión por un trombo, causando un déficit de circulación hacia los tejidos y generando un área cerebral de isquemia. Falla la función del tejido cerebral, y si el problema no es tratado a tiempo puede derivar en infarto cerebral con sus consiguientes daños irreversibles.

Cuando hablamos de ictus hemorrágicos, las causas apuntan normalmente a una hipertensión mal vigilada o a un aneurisma, que es la dilatación de las paredes de una vena o una arteria. Son casos de mayor gravedad, por lo que la reacción y el tratamiento han de ser inmediatos.

En el caso de los ictus isquémicos el tratamiento consiste en intentar disolver el coágulo y restablecer la circulación para que las secuelas sean las mínimas posibles, pero se tiene que hacer dentro de un tiempo determinado, sino, ya no es eficaz; por eso decimos que “TIEMPO ES CEREBRO”. Los síntomas son muy evidentes: el más visible es un descenso repentino de la fuerza de la mitad de nuestro cuerpo (dificultad para levantar un brazo, parálisis en un lado de la cara…) pero también puede darse dificultad para elaborar, pronunciar o comprender frases.

En todo caso, conviene recordar que los síntomas dependen de cada caso y de cada persona, así que no tienen por qué darse todos estos síntomas para poder hablar de un problema de ictus. Con encontrar en alguien (o en nosotros mismos) uno sólo de estos signos, deberemos reclamar cuanto antes atención médica para evitar consecuencias irreversibles.

27 noviembre 2017

Cómo detectar la celiaquía | Hospital Delfos

Gluten freeLa enfermedad celíaca  o la celiaquía, es un proceso autoinmune multiorgánico que afecta al intestino y está originado (sin ser conceptos equivalentes) por una intolerancia crónica al gluten, que es un grupo de proteínas incluidas en algunos cereales. Para darnos cuenta de su importancia, basta decir que uno de ellos es el trigo, que supone un ingrediente básico en infinidad de alimentos que consumimos a diario.

Estas proteí­nas provocan una reacción inmunitaria por parte del organismo. El intestino delgado se inflama y sus vellosidades acaban destruyéndose, dejando maltrecha la pared intestinal y causando por ello cada vez más problemas en el proceso digestivo.

Con toda la información que existe actualmente, a estas alturas casi todos conocemos a alguna persona celíaca. Sin embargo, llama la atención el hecho de que hasta un 70% de quienes padecen esta patologí­a aún no lo sepan. Se trata además de una enfermedad muy particular, cuyas características, síntomas y tratamiento han ido evolucionando con el tiempo (ya que la nutrición y los hábitos alimenticios también lo han hecho), con lo que nos encontramos ante un medio al que los profesionales sanitarios han tenido que ir adaptándose.

Síntomas de la celiaquía

Aun así­, hay una serie de sí­ntomas que suelen repetirse en todos los casos, y es a éstos a los que debemos prestar más atención porque son los que nos harían identificar esta patología y darle la importancia y el tratamiento que merece. Podríamos hacer una clasificación y dividir esos síntomas en dos grupos:

-        Por un lado, tenemos los síntomas de la celiaquía que tienen que ver con el aparato digestivo. Dependiendo de la persona, podemos encontrar casos de diarrea crónica o de estreñimiento, con frecuencia acompañados de la presencia de gases y, como consecuencia de todo esto, dolor abdominal.

-        Otros sí­ntomas de la celiaquía están más alejados del proceso digestivo. Se dan muchos casos de desequilibrios a nivel anímico: irritabilidad, depresión, decaimiento, etc. El cansancio general y la anemia pueden aparecer también, así como dolores óseos y articulares o incluso calambres. Muchos pacientes presentan yagas en la boca o en la garganta.

En cualquier caso, la recomendación no puede ser otra que la de acudir al médico en cuanto tengamos sospecha de que padecemos algún tipo de trastorno digestivo. Es importante subrayar que ninguno de los sí­ntomas que hemos mencionado aquí­ es exclusivo de la celiaquía, pero sí que podría estar indicándonos su presencia o la de cualquier otro tipo de problema que siempre será conveniente tratar por parte de profesionales sanitarios.

21 noviembre 2017

El doctor Ángel Cequier nombrado presidente de la Sociedad Española de Cardiología | Hospital Delfos

Dr Ángel CequierÁngel Cequier ha sido elegido para ocupar el cargo de presidente de la Sociedad Española de Cardiología (SEC). El doctor, responsable de la Unidad de Cardiología Intervencionista del Hospital Delfos y director clínico del Área de Enfermedades del Corazón del Hospital Universitario de Bellvitge, se ha impuesto junto al resto de miembros de su equipo a las otras candidaturas que se presentaron al puesto.

El acto de elección y nombramiento tuvo lugar mientras se celebraba el Congreso de las Enfermedades Cardiovasculares 2017 (Congreso de la Sociedad Española de Cardiología) en Madrid, concretamente el día 29 de Septiembre de 2017.

 

Hay que destacar que el doctor Cequier ocupará el cargo durante un período de cuatro años que estarán divididos en dos mitades: durante los dos primeros años, será presidente electo del nuevo Comité Ejecutivo de la SEC que presidirá el doctor Manuel Anguita; en el segundo tramo del mandato, será Ángel Cequier quien ostente, hasta el año 2021, el cargo que dejará en 2019 el doctor Anguita.

Referencia estatal

Se trata sin duda de un puesto de máxima responsabilidad, ya que la Sociedad Española de Cardiología se ha convertido con el paso de los años en toda una referencia de las sociedades estatales en el ámbito de las ciencias. No en vano la SEC cuenta con más de 4.000 socios, además de ser la promotora de la Fundación Española del Corazón y publicar la prestigiosa Revista Española de Cardiología, que se edita de forma mensual tanto en castellano como en inglés.

El doctor Ángel Cequier es toda una institución en el Hospital Delfos, donde dirige la Unidad de Cardiología Intervencionista con el objetivo de intentar “crear un gran área cardiovascular donde se integre toda la asistencia a las patologías cardíacas y vasculares, y gracias al hecho de contar con una Unidad de Cuidados Intensivos podemos dar una respuesta prácticamente completa a todas las patologías cardiovasculares”.