23 agosto 2017
TURISMO SALUD ESPAÑA

El turismo de salud en España

Tenemos la suerte de vivir en un país repleto de atractivos, tanto para nosotros como para los millones de foráneos que viajan a España en busca de un destino que posee una oferta completísima. No en vano éste es el país que desde hace mucho tiempo lidera las listas de destinos turísticos, tanto en calidad como en cantidad.

El clima, la gastronomía, las playas, los enclaves históricos… Son los principales motivos que llaman al extranjero a conocer España, pero desde luego no son los únicos. Hay un tipo de turismo mucho menos conocido pero que tiene un peso importante y, sobre todo, creciente. Hablamos del turismo médico.

Podríamos identificar este fenómeno como el hecho de viajar a otro país únicamente por motivos médicos. Motivos que pueden ir desde los más graves (una operación o un tratamiento) hasta otros de mayor levedad como asistir a un balneario, pasando por los de quienes buscan intervenciones puramente estéticas. De todos ellos, los del primer grupo que hemos mencionado son los encuadrados en lo que denominaríamos turismo de salud.

En España, el turismo sanitario no hace más que aumentar, hasta el punto de contabilizarse una subida anual del 20% en su crecimiento tanto cuantitativo como económico, cifras que lo sitúan entre los primeros puestos de los sectores del país. Se trata de un auge que, si lo miramos con lupa, nos obliga a interesarnos por dos cuestiones por encima del resto: desde dónde llegan estos turistas y qué servicios son los más demandados.

Investigando acerca de la procedencia de este tipo de turismo, llegamos a la conclusión de que el visitante suele llegar con mayor frecuencia desde los países del este de Europa, pero sobre todo de Rusia. Varios países árabes también ocupan posiciones destacadas, sin olvidar la importante afluencia que llega desde América Latina y la emergente China. El gasto medio del turista sanitario está entre los 1.100 y los 1.500 euros, y el tiempo que suele pasar en España ronda las dos semanas.

En cuanto al motivo de estos viajes, en uno de cada cinco casos tiene que ver con la dermatología, y en torno al 10% encontramos que demandan otras especialidades como la ginecología o la traumatología. Cardiología, oftalmología y reproducción asistida son otras de las opciones que más se repiten. Materias todas ellas en las que la valía de la medicina española está fuera de toda duda.

Así pues, conviene no perder ojo a una variedad de turismo muchas veces desconocido pero que supone una fuente enorme de ingresos para nuestro país, y más si tenemos en cuenta que por ejemplo el informe de Spaincares estima que en 2017 recibiremos a unos tres millones y medio más de visitantes que el año pasado derivados del turismo sanitario.