22 septiembre 2017
Hábitos saludables para combatir la fatiga

Hábitos saludables para combatir la fatiga | Hospital Delfos

Las primeras semanas de enero y el regreso de las vacaciones de verano son probablemente las dos épocas más difíciles del año a nivel anímico. Todo parece cuesta arriba, nos sentimos más cansados y apetece bastante menos tanto realizar acciones como, por supuesto, retomar la rutina laboral. También tendemos a pensar con más lentitud y a tener dificultades para recordar las cosas o prestar mucha atención a algo. La frustración se apodera de nosotros, pero tranquilos: este conjunto de síntomas tiene un nombre.

La fatiga es esa sensación de cansancio y agotamiento constante, esa impresión de que independientemente de las horas que hayamos dormido, no hemos descansado lo suficiente y no seremos capaces de afrontar un día completo. Puede estar acompañada de síntomas físicos como la tensión muscular.

Para poder controlar este malestar, vamos a enumerar una serie de pequeños consejos o hábitos que podemos seguir a diario y que harán que calmemos ese conjunto de malas sensaciones para poder salir adelante:

  • Una dieta desequilibrada puede ser fuente de múltiples consecuencias negativas, y sin duda una de ellas es la aparición de signos de fatiga: cansancio generalizado, descenso de las energías, etc. Por ello, debemos prestar especial atención en lo que comemos y cuidar bien de que exista una relación de equilibrio entre vitaminas y minerales o de que sea rica en hidratos de carbono.

  • Mejorar las condiciones de nuestro tiempo de sueño es otra de las medidas que debemos tomar cuanto antes. Dormir mucho no es sinónimo de dormir bien. La calidad de esas horas de descanso va a ser un factor fundamental para afrontar el día con las pilas cargadas. Aun así, a veces el problema va más allá y resulta que lo que provoca nuestro déficit de descanso es que padecemos de apnea del sueño o que realizamos de forma inconsciente acciones como roncar de forma excesiva o hacer movimientos bruscos.

  • Vivimos en una sociedad que se encamina con paso firme hacia el sedentarismo, y eso es algo que debemos evitar. Cualquier tipo de actividad física (caminar, correr, nadar, montar en bicicleta…) va a suponer un ejercicio cardiovascular que va a venirnos muy bien de cara a despejar y relajar nuestra mente.

  • Por último, hay que destacar la importancia que tiene el tiempo de relajación tanto a nivel físico como mental. Hacer un parón en nuestra actividad de cualquiera de los dos tipos nos va a ayudar a retomarla con otro ánimo muy distinto.