9 junio 2015

Ictus: cuando tiempo es cerebro

Dra. LopezHospital Delfos dispone desde hace años del código ictus. Un protocolo de actuación e intervención con el que se da una respuesta rápida a los pacientes sospechosos de padecer esta patología. Cuando se activa este código muchos profesionales sanitarios se ponen en alerta para recibir al paciente, entre ellos, el equipo de neurología. Hablamos de ictus con la doctora María Soledad López del equipo de neurología y neurocirugía del hospital.

Empecemos por el principio doctora ¿Qué es un ictus?

Es una alteración brusca de la circulación de la sangre en el cerebro. Puede ser provocada por un taponamiento de una arteria del cerebro o de un trombo que se forme en otra parte del cuerpo, el corazón por ejemplo, y que al llegar al cerebro provoque esta obstrucción. Estos tipos de ictus por isquemia son los que se producen con más frecuencia, de hecho un 85 por ciento de los ictus son de esta tipología.

También puede ocurrir que una arteria del cerebro se rompa y provoque una hemorragia. Este tipo de ictus son los hemorrágicos y suponen el 15 por ciento restantes. En ambos casos el ictus implica que una parte de las células del cerebro se mueran.

¿Por qué es importante ser un hospital con código ictus?

El ictus se considera una emergencia vital. Decimos que tiempo es cerebro porque la evolución y las secuelas que le puedan quedar al paciente dependerán de la rapidez con la que esta persona reciba atención médica y un tratamiento. Por lo tanto, tener código ictus es fundamental para estar preparados y dar una respuesta ágil y eficaz cuando este paciente llegue al hospital. Es por ello que en el caso del equipo de neurología y neurocirugía siempre hay neurólogo de guardia localizable las 24h.

¿Cómo se recibe a un paciente con código ictus?

El paciente que llega bajo criterio de código ictus ingresa en la UCI que es donde está la unidad Ictus. Un TAC craneal junto con otras exploraciones nos permiten confirmar el diagnóstico, determinar el tipo de ictus e iniciar el tratamiento. El objetivo de los diversos tratamientos para el ictus es recuperar la mayor parte de la zona de penumbra, la zona afectada por el infarto. Si se inicia a las pocas horas parte de esta zona se puede recuperar y por lo tanto las secuelas con las que tendrá que convivir el paciente serán menores.

Si el paciente evoluciona favorablemente al cabo de unos días se traslada a planta donde el equipo de neurología completa todo el estudio y el paciente inicia la rehabilitación. Una recuperación que luego continuará en un centro especializado o en casa mientras, nuestro equipo hacemos un seguimiento y control evolutivo.

¿Qué síntomas nos deberían alertar?

Es muy importante saber detectar un posible ictus. Hay algunos síntomas que nos pueden ayudar: si a una persona al reír se le tuerce la boca, si al levantar los brazos en uno de ellos no tiene fuerza y le cae o si al hablar no le entendemos y utiliza palabras inadecuadas. Ante todos estos síntomas debemos pensar en un posible ictus  y hay que reaccionar rápido para que personal sanitario pueda valorar y atender esta persona lo antes posible.

¿Hay factores de riesgo?

Si claro. La hipertensión arterial, el colesterol, la diabetes y las enfermedades del corazón.