13 septiembre 2017
La higiene postural delfos

La higiene postural | Hospital Delfos

Ahora que las vacaciones de verano han quedado atrás y la vuelta a los puestos de trabajo es un hecho, conviene recordar uno de esos temas que muchas veces dejamos de lado. Entre los malos hábitos que podemos tomar en nuestra rutina laboral, sin duda uno de los peores es el de adoptar posturas inadecuadas que sin darnos cuenta van perjudicando a nuestro cuerpo. Todos sabemos que estar, por ejemplo, varias horas sentado ante un ordenador acaba cansando mucho, pero pocas veces nos paramos a pensar en que gran parte de ese agotamiento es debido a que ese tiempo lo hemos pasado en una mala posición.

La higiene postural es el conjunto de instrucciones que tienen como finalidad que aprendamos a adoptar posturas y realizar movimientos o esfuerzos buscando la menor carga posible para la columna vertebral. Se trata, pues, de interiorizar una serie de costumbres en nuestra vida cotidiana que nos lleven a preservar la espalda de dolores y signos de deterioro.

Dependiendo de a qué acciones de nuestra vida diaria hagan referencia, estas indicaciones pueden ser clasificadas en cuatro grupos:

- Las que van dirigidas a adoptar una posición correcta al acostarnos. En este sentido, hay muchas personas que se han acostumbrado a dormir boca abajo, contribuyendo a una modificación no deseada de la curvatura lumbar de la columna que puede desembocar a la larga en fuertes dolores de la mitad inferior de la espalda. Además, esa postura dificulta la actividad del corazón y los pulmones.

Lo que se recomienda es dormir boca arriba o ligeramente de costado, con la cadera y las rodillas suavemente flexionadas. Además, debe usarse una almohada que se adapte al ángulo recto que hace nuestra cabeza con los hombros.

- Otro grupo es el que se refiere a la postura que tomamos al sentarnos. Su importancia es vital si pasamos nuestras horas laborales frente a un ordenador. De esta forma, no debemos olvidar nunca que nuestros pies tienen que estar completamente apoyados en el suelo, con las rodillas siempre a la altura de nuestra cadera y en ángulo de 90 grados. El teclado del ordenador debería estar a una altura muy similar a la de nuestros codos.

También se aconseja levantarse de la silla y caminar unos minutos por cada hora que pasemos sentados frente a la pantalla.

- Muchos de los problemas de columna vienen dados tras intentar levantar objetos pesados en posiciones que dañan nuestra espalda. Por eso hay una serie de recomendaciones encaminadas a realizar este tipo de acciones de la forma más sana posible.

Cuando nos dispongamos a alzar del suelo algo de gran peso, deberemos hacerlo agachándonos con las rodillas flexionadas y la espalda recta. Acto seguido, nos levantaremos estirando las piernas y manteniendo la espalda fija para evitar que el peso del objeto recaiga sobre ella y sean brazos y piernas los que realicen la carga.

- Un último grupo de indicaciones sería el relacionado con otras acciones que llevamos a cabo de forma cotidiana en la calle o en casa, como pueden ser transportar bolsas pesadas repartiendo el peso en ambos brazos o realizar tareas domésticas como barrer, planchar o alcanzar objetos de la forma más saludable posible.

En cualquier caso, lo más importante es que seamos capaces de interiorizar estas instrucciones para llegar al punto de realizarlas de forma mecánica. Acostumbrarse a adoptar posiciones que eviten dañar nuestra espalda es algo que sin duda agradeceremos a medio y largo plazo.